Crecimiento por edad

La tasa de crecimiento normal depende de la edad del niño.

Para identificar si existe un problema con el crecimiento de su hijo, es importante entender cómo el crecimiento estándar puede variar según la edad.

Existe una guía llamada la ‘regla de los cinco’ que resume la tasa de crecimiento típica de un niño. Ésta sugiere:
• Desde el nacimiento hasta el 1er año, los niños crecen cerca de 25 cm
• Desde el 1er hasta el 4to año de vida, los niños crecen a una tasa de aproximadamente 10 cm por año
• Desde los 4 años hasta la pubertad, el crecimiento se reduce a aproximadamente 5 cm por año

Se estima que cerca de un 80 % del crecimiento del niño se presentará antes de la pubertad; durante la pubertad existe un periodo de crecimiento rápido, llamado crecimiento puberal acelerado, que es cuando finalmente se alcanza la estatura de adulto. En el caso de las niñas, la pubertad normalmente comienza hacia los 11 años de edad y en los niños la pubertad comienza aproximadamente a los 13 años de edad.

Crecimiento de los bebés (0-1 año de edad)

Desde el nacimiento hasta el 1er año, es importante llevar el registro de crecimiento de su bebé, para identificar potencialmente cualquier problema de manera temprana. Aprenda más sobre el crecimiento de los bebés.

Crecimiento de los caminadores (1-4 años de edad)

Su pequeño bebé, repentinamente se ha convertido en un caminador ¡y aparece de la nada! Aprenda más sobre el crecimiento de los caminadores.

El crecimiento en los niños (4-10 años)

Es posible que su hijo haya comenzado la escuela y que usted haya comenzado a observar señales de que tal vez su hijo no está creciendo como debería. Aprenda más sobre el crecimiento en los niños.

El crecimiento en los adolescentes (10-16 años)

la pubertad es una época de crecimiento rápido y es también cuando los posibles desordenes del crecimiento pueden hacerse evidentes. Aprenda más sobre el crecimiento en preadolescentes y adolescentes.

Prepárese para hablar con su médico

Si le preocupa el crecimiento de su hijo, no dude en hablar con un medico. Él podrá completar algunas mediciones y hacer más pruebas de ser necesario, y posiblemente lo remita a un especialista. Aquí podemos ayudarle a planear ambas conversaciones.